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IA EN LA PRÁCTICA · CAPÍTULO 02

Cómo elegir la IA adecuada para tu equipo o empresa

Definí un objetivo concreto y compará capacidades, privacidad, seguridad, integración, administración, adopción y costo antes de elegir una herramienta de IA.

Capítulo 02 · Edición del 18 de octubre de 2026
Publicado en la web el

Mirá el capítulo 02 de IA en la práctica. Duración: 1:08.
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Elegí a partir de lo que necesitás mejorar

En el primer capítulo propusimos relevar el trabajo antes de incorporar inteligencia artificial. Una vez que entendemos el proceso y definimos el resultado que buscamos, podemos evaluar qué herramienta se adapta mejor a nuestra realidad.

Automatizar una tarea repetitiva, analizar información o ayudar a un equipo a redactar documentos requieren capacidades distintas. Un objetivo concreto nos permite comparar opciones y medir si la herramienta realmente aporta valor.

Siete criterios para comparar herramientas

Antes de decidir, conviene revisar estos aspectos:

  1. Capacidad. ¿Resuelve bien la tarea concreta? Probá la calidad de sus respuestas con un resultado que puedas verificar.
  2. Privacidad. ¿Cómo utiliza y conserva la información? Revisá las condiciones del servicio y del plan que estás evaluando.
  3. Seguridad. ¿Qué controles ofrece para proteger los datos y los accesos? Definí qué información puede utilizarse y quién revisará los resultados.
  4. Integración. ¿Funciona con las herramientas y los sistemas que ya usa tu equipo? Considerá también el trabajo necesario para conectarla.
  5. Administración. ¿Permite gestionar usuarios, permisos y accesos? La elección también tiene que contemplar cómo se administra su uso.
  6. Adopción. ¿El equipo puede incorporarla a su forma de trabajar? Evaluá facilidad de uso, capacitación, documentación y soporte.
  7. Costo total. ¿Qué incluye la licencia y cómo cambia el costo al ampliar el uso? Sumá implementación, capacitación y mantenimiento.

Para que la comparación sea útil, las opciones deben recibir el mismo caso, la misma información y los mismos criterios de evaluación. También conviene registrar cuánto tiempo exige revisar cada resultado.

Así podemos elegir con más fundamento y comprobar cómo encaja cada herramienta en nuestro trabajo.

En la práctica

  • Definí un objetivo concreto y cómo vas a medirlo.
  • Identificá quiénes usarán la herramienta y qué necesitan aprender.
  • Probá dos o tres opciones con un caso real e información no sensible.
  • Compará resultados, tiempo de revisión y facilidad de uso.
  • Revisá privacidad, seguridad, permisos, integración y costo antes de ampliar la prueba.
Elegí por ajuste, control y resultado.

Primero proceso. Después herramienta. Y recién entonces IA.
Mi recomendación para empezar: objetivo, equipo, prueba, seguridad, costos e impacto

Emiliano · EB Briefing